
Hace años se me pasó por la cabeza la idea de buscar una línea de autoprotección para escalar la Paret de l’Aeri en libre.
En realidad, esto es complicado: la pared tiene tramos con pocos lugares donde asegurarse, además de estar llena de vías. Ya casi no queda espacio para encontrar una línea que no coincida con ningún equipamiento.
Aun así, la zona central —por donde suben la Vudú (A4) y el Mirall Impenetrable (A5)— continúa relativamente limpia de material.
En 2014, David, Guille, Jordi y yo hicimos un intento por la Vudú, con algunas variantes. Salieron tres largos de 7a, 6b y 6a.
Pero el proyecto quedó ahí…

Este año —2025—, Jordi y yo nos hemos animado a volver.
Para ir al grano, hemos entrado por la AGP para retomar el proyecto allí donde lo dejamos, justo al pie del cuarto largo de la Vudú.
Buscando la debilidad natural de la pared, hemos acabado desviándonos hacia el «Mirall», haciendo un flanqueo de 6c muy fanático. De esta manera, también hemos evitado los dos parabolts del cuarto largo de la Vudú.
Finalmente, Jordi hizo un intento en el quinto largo del Mirall Impenetrable. Después de escalar unos ocho metros rompiendo costras y sin poder colocar ninguna pieza buena, encontró dos plomos, hizo con ellos un triángulo de fuerzas y se descolgó.
Yo ni siquiera he querido probarlo; ya he pasado bastante miedo solo asegurándole.
Así que al final montamos rápeles y para abajo.
No sé si algún día acabaremos el proyecto; el muro que hay a continuación se ve muy difícil. Pero hay que decir que los cuatro largos que han salido hasta ahora son muy buenos y, por sí solos, ya merecen la pena.


